domingo, 23 de mayo de 2010

Teoría de los Sentimientos


Ahora mismo mis sentimientos son como las cuerdas o hilos de la Teoría de Todo. Si mis sentimientos fueran analizados por la física cuántica se podría comprobar que tengo dentro un mundo completamente caótico, al igual que los pequeños microcosmos donde se mueven los gravitones. No hay por donde cogerlos, saltan, se mueven, vibran, explosionan e implosionan de forma fugaz y sin sentido. Se mueven por un impulso oculto e inconsciente, pasan de una forma a otra, no sé a qué atenerme. Es como si fuera arrastrada por ellos, no tengo rango de acción, estoy a su merced, mi interior vibra y se contorsiona sin medida. Aquí toda regla o hipótesis saltan por los aires, no coincide con las normas que he venido aplicando hasta ahora; no hay vara para medir lo que está ocurriendo, no se han inventado todavía los instrumentos para aprehender esto que me está ocurriendo. ¿Tengo que permitir el caos o debería intentar dominarlo, establecer un orden, unos patrones de respuesta a determinados estímulos para lograr domesticar? El orden, a través de la Teoría de la Relatividad, nos permite saber más sobre esos gigantes del Universo y resulta maravilloso. Sin embargo, el caos sólo puede ser superado cuando llegue la siguiente etapa, donde salga algo nuevo, diferente a todo lo anterior, caos solo es una fase… O quizá no, quizá está en todo el trasfondo de la vida, en esta vida de constante cambio y hay que aceptarlo y aprender a convivir con él, a hacerse su amigo.

Llegado a este punto de reflexión excesiva y abrumadora, lo mejor es dejar al caos que se haga, evolucione y se destruya a través de la dimensión tiempo. Debe pasar…. O quizá al final termino perdiéndome en corrientes circulares en el tiempo, y vuelvo al inicio, en un bucle que nunca termina.

0 pensamientos de otras cabezas: