La primera idea que me viene a la cabeza al pensar en el descontento es que existe un desacople, es decir, los deseos, las aspiraciones, lo que se espera o las metas marcadas (modernistas, ya se verá más adelante) no coinciden con la realidad, con lo que estamos viviendo, con el panorama actual. Profundizo y desarrollo un poco más esta idea:
Estamos expuestos a una tremenda complejización de la sociedad. No existen herramientas suficientes para obtener toda la información que circula por el mundo, no me refiero solamente a todo lo que ocurre en el mundo, a las noticias que suceden en el mundo, sino a nuestro alrededor, las personas más cercanas a nosotros, nuestro entorno, toda la adquisición de la información y su procesamiento conlleva un proceso cada vez más vasto y pesado; estamos en la era de la gestión de la información. Entre tanta información y el hastío que supone el no poder compilar toda ella (la que nos hace falta para vivir, la que deberíamos saber, la que nos resulta útil...) surgen recovecos e información sumergida, que a duras penas sale a la luz, y en donde las multinacionales capitalistas y la corrupción encuentran una buena tapadera para sus "negocios" aprovechando este estado de confusión ocasionado por la desinformación. La publicidad y los anuncios juegan en este tablero al mismo compás.
Se crea una especie nueva de hombre-masa, al igual que ocurrió en la época de la industrialización (en realidad, ¿todos estos procesos ocurren en todas las épocas históricas?¿todo es cíclico?). Surge y se crea el estrés, el síndrome del burn-out. La gente se pierde en la realidad. Echan mano de la falsa felicidad que ofrece la publicidad y el consumismo exacerbado, y todo alimenta la visión de un futuro pesimista.
La complejización de la sociedad trae igualmente problemas complejos que por sus magnitudes se piensa que cada vez uno tiene menos poder para influir en ellos y cambiar el rumbo de las cosas. La ética en la sociedad se diluye en todo este panorama y se manipula, se tergiversa, haciendo que el rumbo del sistema se pierda. El miedo y el terror inundan las visiones de las personas. Cada vez surgen más estudios e investigaciones en torno al miedo, es un tema muy interesante sobre el que quizá escriba algún día una entrada, pero mientras podéis leeros el libro de una de los sociólogos más influyentes en la actualidad que indaga los miedos y los riesgos del mundo actual: Ulrich Beck y su libro "la sociedad del riesgo"
Volviendo al descontento, un fenómeno que surge a nivel de los individuos es que se les atribuye más responsabilidades de las que éste realmente puede tener, una especie de concepción individualista de los problemas sociales. En realidad se echa toda la culpa al individuo, cuando los grandes problemas son generados a nivel global y no en lo local.
Desde mi punto de vista, en realidad son problemas e incertidumbres que surgen de un cambio de paradigma: del modernismo al posmodernismo (aunque en realidad no es todo tan sencillo, se dice que realmente seguimos en el modernismo pero en su fase de replanteamiento... en fin, un caos paradigmático). El posmodernismo se instaura como pesimismo y horror vacui. Es el estado actual de la civilización, la circunstancia dada, la transición hacia otro estado de las cosas, el problema es que no se sabe a qué estado se irá, por el miedo al futuro, que crece como una bola de nieve.
En el fondo, el descontento es un descontento con el modernismo, una aceptación del fracaso de las ideas modernas, de la fe en la ciencia y de las soluciones que íbamos a encontrar con ella. Pero más allá de esto, pienso que la historia es una continua experimentación social y un continuo descontento; se ponen en marcha unos mecanismos chapuceros de organización social, todo se sistematiza de una forma y cuando se encuentran los fallos y las consecuencias no esperadas se vuelve a cambiar el estado de las cosas. Pero el problema actual es que hemos llegado a un punto en el por un lado, las consecuencias no esperadas de nuestras acciones tienen una difícil solución, han llegado a un punto de no retorno. La degradación del medio ambiente está en una situación prácticamente insostenible. Por otro lado, estamos drogados con el sistema capitalista y la fe ciega en la ciencia, sabemos que está mal, pero seguimos confiando en estos sistemas de organización de nuestros mundos, seguimos enganchados, necesitamos nuestras dosis.
Necesitamos un cambio. Tengo amigas que dicen que no quieren tener hijos en un mundo en el que las sociedades son dementes totales y donde el sentido de la existencia nunca fue tan difícil de encontrar. La revista National Geographic encargó un estudio al investigador Dan Buettner el cual durante siete años investigó con lupa los puntos del planeta donde singularmente se concentraban una gran cantidad de personas centenarias. Su objetivo era adivinar cuáles eran las variables clave que hacían que una persona viviera más de 100 años. A esos puntos concretos del planeta los denominó "Zonas Azules"; concretamente eran 4: La isla de Okinawa (Japón), Loma Linda, (California), península de Nicoya (Costa Rica) y Cerdeña (Italia). La conclusión que sacó de todo el estudio fueron 9 variables, pero la más importante, la base de todo era la pertenencia a un grupo, un grupo social. La gente vive tanto tiempo por la forma que tienen de relacionarse en sociedad, porque tienen un sitio en la sociedad y sienten que aportan, que tienen algo que hacer en ella. Como le llaman en Japón, el ikigai.
Con todo esto quiero decir que el sentido o el rumbo de una persona en su vida es la base fundamental de toda sociedad, es lo que construye todo. En esas "zonas azules" no tienen un futuro incierto, no tienen esa sensación de que las cosas no marchan bien. Pero en nuestras sociedades líquidas parece que tenemos adicción a esta organización endémica de las cosas que nos ha llevado a un callejón sin salida. Por eso estamos gord@s (en el sentido más "macdonalizado" de la palabra), deprimid@s, insatisfech@s e infelic@s. Por eso estamos descontent@s.
Se bombardea día tras día a las personas haciéndoles sentir culpables por el hambre en el mundo. La cientificidad de la vida sigue imperando, a pesar de los fallos que se ha visto que genera. Si lo pensamos bien, el ataque a la "responsabilidad" de las personas no es más que los últimos coletazos de la culpa calvinista el remordimiento de no ser bueno con el prójimo, que son sigue atacando en la oscuridad. No tenemos todavía herramientas conceptuales para afrontar el nuevo estado de las cosas.
Para todo el agobio sobre la responsabilidad existe la "solución": el consumismo, tema demasiado vasto para tratarlo aquí y del que ya he publicado alguna que otra entrada y que es mucho más complejo de lo que nos pensamos.
Reflexiones sobre la primera sesión de clase que seguramente se enriquecerán con las próximas, aunque ya he descubierto más ideas sobre el descontento y cómo se genera pero ponerlas aquí sería un robo intelectual de mi profesor y de todos los compañeros de clase, vamos, les piratearía. Y eso es de gente mala (maldita Sinde).


11 pensamientos de otras cabezas:
Pues si que lo tuyo es escribir. Con las entradas tan chiquitillas que escribo yo. En fin, unos tanto y otros tan poco...¡¡envidia insana!!
Todo es darle al coco y practicar. Además, no hacen falta muchas palabras cuando puedes expresar bien una idea en unas pocas líneas.
Por cierto, descubrí tu verdadera identidad ajoylaurel...
¿y cual es mi verdadera identidad?
Venga, te voy a poner un enlace en mi blog, aunque no creo que aumente mucho tu club de fans porque creo que tengo pocas visitas...creo no, estoy seguro :)
Yo haré lo mismo por mi parte. Nos vemos ajoylaurel.
Creo que el descontento de las sociedades , es fruto de permanente frustración existencial del individuo.
No creo que el momento actual sea distinto del que pudieron vivir los individuos de la sociedad del medievo.
Posiblemente lo realmente distinto es el "tempus" en el que se sucede todo, acelerado vertiginosamente por la tecnología
Buenas, he llegado a tu blog porque tú dejaste un comentario en el mío, y quería saber más de esa persona que se aburre navegando por internet y acaba dejando comentarios en blogs pretenciosos como el mío.
He echado un vistazo a algunas entradas de tu blog, y me parece bastante interesante. Entiendo que estás estudiando Sociología (te envidio por ello, sinceramente), y de ahí, de lo que lees/escuchas/aprendes en clase, sacas tus conclusiones. No está mal.
En cualquier caso, y para no irme por las ramas, te diré que sobre este post concreto, se desprende algo así como que la sociedad es responsable de los propios cambios sociales, y no creo que sea así... del todo. No creo que el consumo masivo y voraz sea una decisión personal para la mayoría de las personas. Es así porque te lo ponen en bandeja, te invitan a ello, te obligan a ello, incluso te rechazan si no lo haces. Llevo reflexionando bastante sobre ello, y no somos libres ni de lejos, por lo que la mayor parte del tiempo, no somos conscientes (y en parte responsables) de nuestros actos consumistas.
Puede que ese sea el verdadero motivo del descontento, el no tener un rumbo ni una identificación social fuerte y definida (como los habitantes centenarios de estos sitios que comentas), o quizá, el verdadero descontento sea el creer que no hay alternativa real a ese consumismo/modernismo/posmodernismo/guarever (no me gustan demasiado estas etiquetas tan ambiguas, la verdad), aunque yo sí creo que la hay. Es complejo, es difícil, pero sí hay alternativas.
Pero bueno, eso, si quieres, ya lo discutimos otro día :P
Un saludo
Si algo nos caracteriza a l@s sociolog@s ( si, soy socióloga :) ) es que no tenemos esa tendencia hacia el individuo sino todo lo contrario. Pensamos que el individuo tiene mucha menos libertad de acción individual de la que se piensa. Durante 5 años de carrera me han metido en la cabeza que los procesos sociales son muy complejos y que el individuo en una pieza más en el sistema.
No estoy dando ni más ni menos importancia a los individuos, pero tengo una visión más social y holística de los procesos sociales que individual y micro.
Por otra parte, y desde un plano más teórico pienso que la gente cada vez muestra más interés y pone más esfuerzos por encontrar alternativas y por "movernos" de esta situación. Pero en mi caso, no estoy hablando de alternativas tangibles y reales sino constructos teóricos que permitan concebir el curso de las sociedades de una forma diferente a como se ha venido concibiendo hasta ahora. Quizá estoy hablando en términos demasiado teóricos y se me está escapando algo en mi esquema propuesto que hace más difícil la comprensión de mi explicación. Si es así, lo siento!!! :)
En tal caso, tienes el espíritu que hace falta. Y me gusta tu blog también. Debatiremos cibernéticamente en otras ocasiones.
Pues mira, siempre me ha gustado la sociología (llegué a matricularme en la UNED, aunque no pude tomármelo en serio), y tenía claro que el objeto de estudio era el conjunto, o quizá el individuo dentro del conjunto, pero no sabía con certeza que se tenía la triste idea de que el individuo no tiene apenas libertad de acción. Digo triste, porque me lo parece a nivel individual, aunque es algo que comparto y defiendo, pues así lo percibo desde mi propio análisis y reflexión.
En cualquier caso, también creo que ese pequeño margen de acción es el más importante, y el que puede hacer que el conjunto varíe de forma sustancial. Es precisamente el punto de partida (mental) del post que leíste en mi blog.
A pesar de que dices hablar de manera muy teórica, creo entenderte. Creo que sí hay movimientos claros (minoritarios, pero importantes) por definir el modelo de sociedad que queremos, en contrapartida a los movimientos y acciones irreflexivas que sigue la masa social. Dices que esas alternativas no son tangibles, y yo no estoy de acuerdo. Sí que son tangibles, en mi opinión. Lo que no es tangible, o mejor dicho, lo que es impredecible es el resultado final de esas acciones, porque la cantidad de variables de la ecuación hace que sea difícil acertar, o mejor dicho, controlar el resultado final. Quizá ahora soy yo el teórico, pero en mi cabeza está todo clarísimo :P
Un saludo
No he dicho en ningún momento que el individuo no tenga libertad de acción ninguna. He resaltado que en sociología se tiene una tendencia mayor a pensar los fenómenos sociales desde un punto de vista mas social (valga la redundancia). Se da esa tendencia a lo macro, pero igualmente hay una parte de la sociología muy importante que se centra en el individuo y que toma a éste como motor de acción y cambio en la sociedad.
Mira, te resumo de forma muy escueta la historia de la sociología: al principio se pensaba que el individuo era un ente pasivo frente a los procesos sociales, esto evolucionó y se pasó a pensar que el individuo era el centro prácticamente de todo fenómeno social y más tarde se intentó pensar la sociedad con una mezcla de ambos. Y ahora estamos en ese periodo "post" indefinido, e intentamos "juntar" lo micro y lo macro. Muy difícil, lo sé pero a l@s pensadores sociales nos gustan los retos y sufrir. :)
Al hablar de libertad quizá estaría hablando en un término más filosófico, ¿existe en realidad la libertad? ¿Acaso el hombre al nacer en una sociedad pierde su libertad absoluta? Guarever (Me encanta esa expresión!)
También he resaltado lo social por encima de lo individual porque estoy harta de que la gente no sepa de lo que va la sociología y siempre que me preguntan que he estudiado digan ".. ¿sociología? ah vale! psicología" y a mi se me quede una cara de "You bastard". Quizá es porque las personas no son capaces de pensar en términos sociales, sólo en el individuo.
Gracias por generar debate! Trollearé un poco en tu blog también.
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