martes, 29 de junio de 2010

Opium Popule

El país se está cayendo a trozos, pero a la gente parece que no le importa. ¿El Mundial es de lo único de lo que se puede hablar ahora? Pues yo lo apunto en mi lista de “cosas que me importan una mierda” que cada vez va siendo mayor, y deseo que pierda España. Madre mía, es sólo un maldito juego y que no me vengan ahora con gilipolleces del estilo “está en juego nuestra dignidad”. ¿Dignidad? ¿Pensáis que España tiene una dignidad que hay que salvar? Señores por favor que estamos al borde de la bancarrota, que la clase política es una porquería, que España es uno de los principales países que venden armamento de guerra… y muchísimas más cosas de las que no me entero porque hace tiempo que desconecté bastante de los periódicos y de los telediarios (de la televisión en general) porque me da vergüenza la cantidad de noticias penosas y catastróficas que salen en los medios.

Me da vergüenza la degradación a la que se está llegando en esta sociedad, que por salir a la calle con el coche me tiran piedras simplemente porque “no festejo adecuadamente y con el resto de la gente que está cortándome el paso el maldito triunfo de la selección de este país”. La España más profunda tienen su ocasión de oro para manifestarse en estos festejos de “circo y pan”, simple opio para el pueblo. Mucho criticar pero la gente solo se tira a la calle para este tipo de cosas porque claro es mucho más fácil criticar lo que otros no hacen bien y en lo que la caga ZP que pensar un poco y reflexionar sobre lo que tenemos delante de nuestras narices.

Y tengo que aguantar que hoy, hasta por lo menos las 3 de la mañana no deje de escuchar las trompetas ensordecedoras (que deberían prohibirse) y pitidos de coches sólo por esta tontería. Se pierde el respeto a pasos agigantados.

Voy diciendo por ahí que de verdad deseo que pierda España, y la gente me mira con los ojos como platos, y pensarán “esta mujer no está nada bien de la cabeza” pero es que me niego a ser otro borrego más siguiendo una cosa que no me va a beneficiar en absoluto. Algunas personas ingenuas dicen “es que le dan dinero a España”. Perdona, a los únicos que le dan dinero es a los jugadores de fútbol que se pudrirán aun más en sus casas mientras en África (sí, ese continente ahora más conocido por el mundo porque allí, no sé si lo sabéis, se celebra el Mundial) hay niños y gente pudriéndose pero de hambre y sed, esperando a que vengan los buitres a comérselos.

A veces esta vida es una mierda bastante grande.

domingo, 27 de junio de 2010

Gran Neruda


Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como esta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche esta estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque este sea el ultimo dolor que ella me causa,
y estos sean los ultimos versos que yo le escribo.

sábado, 12 de junio de 2010

Debilidades

domingo, 23 de mayo de 2010

Oso


Míralo. Este es mi osito. Es EL osito. No tiene nombre ni tampoco quiero ponérselo. Él siempre me ha acompañado. Me lo regalaron el día que nací y desde entonces no ha salido de mi vida. Y tengo la certeza de que nunca lo hará, lo cual resulta un enorme alivio. Siempre ha estado ahí, a veces ha sido el rey de mi cama, a veces no lo he tratado bien. No tiene hocico porque de pequeña se lo arranqué, aunque no lo recuerdo como una experiencia traumática para mí, a pesar de ser una salvajada en el mundo adulto, y él tampoco me lo ha reprochado nunca, sino que siempre ha mantenido su sonrisa interior, escondida detrás de esa mirada silenciosa.

Él es un osito ecléctico, tiene manchas multicolores por todo su cuerpo y es rosa apagado -por el paso del tiempo-, aunque no penséis que es homosexual, pues aquí no se trata de etiquetar (aunque me hubiera dado igual). Entre nosotros hay una relación libre de todo, el me quiere no porque sea una chica, sino porque soy una persona, y yo le quiero a él como osito que es. No existen todos esos ruidos del mundo de los humanos.

Me ha visto en todos los estados de ánimo por los que he pasado a lo largo de mi (casi) primer cuarto de vida. Él ha escuchado las palabras que no he pronunciado pero que las he soltado de alguna forma, y las ha captado y en silencio me ha comprendido. Ha sido realmente una suerte que él se cruzara en mi vida este pensamiento es correspondido también por su parte, así me valora más y se da cuenta de que perderme sería una tontería enorme. Poco a poco he ido construyendo mi amor hacia él. Me ha visto en todo tipo de situaciones y aún así siempre me ha apoyado, hiciera lo que hiciera (no penséis que soy una mala persona, sino nuestra relación no sería tal y como es).

Ha logrado sobrevivir y ha aguantado a mi lado, todo el paso del tiempo que se refleja en sus ojitos llenos de ralladuras, que muestran las miles de aventuras que ha vivido junto a mí. Ha sobrevivido a las Barbies, los Ponys, la Game Boy y los juegos de mesa lo cual lo considero todo un logro ya que siendo hija única tenía sobreestimulación de juguetes en mi cuarto, aunque a veces las cosas más simples son las que mejor funcionan y más divierten, sin complicaciones. Esto hace que mi admiración hacia él crezca cada día y que nuestra mutua confianza sea sólida y estable.

Es, junto con mis padres, el ser que ha estado más tiempo conmigo, y aunque el tiempo pasa y las relaciones van cambiando, la nuestra se ha hecho realmente fuerte y siento que nunca me abandonará ni yo a él. Aquí el miedo al abandono no existe.


Teoría de los Sentimientos


Ahora mismo mis sentimientos son como las cuerdas o hilos de la Teoría de Todo. Si mis sentimientos fueran analizados por la física cuántica se podría comprobar que tengo dentro un mundo completamente caótico, al igual que los pequeños microcosmos donde se mueven los gravitones. No hay por donde cogerlos, saltan, se mueven, vibran, explosionan e implosionan de forma fugaz y sin sentido. Se mueven por un impulso oculto e inconsciente, pasan de una forma a otra, no sé a qué atenerme. Es como si fuera arrastrada por ellos, no tengo rango de acción, estoy a su merced, mi interior vibra y se contorsiona sin medida. Aquí toda regla o hipótesis saltan por los aires, no coincide con las normas que he venido aplicando hasta ahora; no hay vara para medir lo que está ocurriendo, no se han inventado todavía los instrumentos para aprehender esto que me está ocurriendo. ¿Tengo que permitir el caos o debería intentar dominarlo, establecer un orden, unos patrones de respuesta a determinados estímulos para lograr domesticar? El orden, a través de la Teoría de la Relatividad, nos permite saber más sobre esos gigantes del Universo y resulta maravilloso. Sin embargo, el caos sólo puede ser superado cuando llegue la siguiente etapa, donde salga algo nuevo, diferente a todo lo anterior, caos solo es una fase… O quizá no, quizá está en todo el trasfondo de la vida, en esta vida de constante cambio y hay que aceptarlo y aprender a convivir con él, a hacerse su amigo.

Llegado a este punto de reflexión excesiva y abrumadora, lo mejor es dejar al caos que se haga, evolucione y se destruya a través de la dimensión tiempo. Debe pasar…. O quizá al final termino perdiéndome en corrientes circulares en el tiempo, y vuelvo al inicio, en un bucle que nunca termina.

domingo, 2 de mayo de 2010

Virtual Reality

lunes, 12 de abril de 2010

Yo no la siento


Leyendo el boletín semanal que me envían al mail sobre diversas ofertas y concursos me paro en una línea donde ofertan un concurso para jóvenes sobre ensayo acerca de la UE. Este ensayo tiene que versar sobre el título “¿Te llega la UE a ti?” Estas cosas hacen que me pongan de mala leche nada más levantarme; luego que nadie se extrañe que vaya soltando pestes cuando conduzco….

¿Pretenden que digamos que sí, que siento en mis carnes la UE todos los días? Y eso a que ayudará al presidente de la UE, a los dirigentes y estrategas que toman tan malas decisiones todos los días? Pretenden que reforcemos su ego con palabras que les alabaran y que admiremos el gran trabajo que están realizando en todos los países y regiones que componen la Unión Europea.

Yo les diría lo que están construyendo: un futuro donde no veo nada bueno, más guerras, más consumo (fundamental, ojo) degradación del medio ambiente sin vuelta atrás, creación de fronteras tanto físicas como económico-financieras y exclusión de los extranjeros, etiquetándolos de “los otros”, aquellos a los que hay que tenerles miedo, aquellos que pueden meternos sus células terroristas sin que nos demos cuenta dentro de nuestro Estado-nación-frontera (casi ya inexistente pero que quieren sacarle hasta la última gota) y que nos dinamiten la seguridad reconfortante de nuestras casas blindadas y de nuestros centros comerciales artificiales.

Con todo esto quiero decir que siento que la UE me defrauda como institutción supranacional, jugando a ser estrategas del “Risk” todos los días. No me centro en las ayudas económicas que llegan a nuestras comunidades autónomas sino que apelo al sentimiento de pertenencia o apoyo que yo siento hacia ella. Para mí realmente les falta fuerza y les sobra egocentrismo europeísta. Tal y como nosotros nos hemos vuelto consumidores egocéntricos e individualistas, ellos han hecho lo mismo, adoptando una política de seguridad y riesgo máximo, favoreciendo el mercado privado llegando a extremos que se salen del sentido común, (pongo el ejemplo del famoso Plan Bolonia)… en fin, tirando hacia lo suyo.

¿No es hora ya de dejarse de juegos y empezar por un cambio social?